Justificación basada en la evidencia: En lugar de limitarse a adivinar identidades, anima a los estudiantes a justificar sus conjeturas con evidencia específica tomada de las fotos. Anímalos a citar pistas visuales o detalles contextuales que respalden sus conclusiones. Por ejemplo, podrían señalar estilos de vestimenta, entornos o expresiones faciales que sugieran una identidad determinada. Al pedirles a los estudiantes que aporten evidencia de los retratos para respaldar sus conjeturas, se fomenta un pensamiento analítico más profundo, se mejoran las habilidades de observación y se les anima a expresar su razonamiento con claridad. Esto promueve una comprensión más rigurosa de la alfabetización visual y la interpretación.